-Últimamente no he dormío muy bien – Me respondió – Me pasa eso de que estai por dormirte, y justo te dai cuenta que estai por dormirte y se te espanta el sueño- Tomo su vaso y bebió un sorbo, luego prosiguió - A veces me pongo a pensar en problemas o hueas varias y también se me espanta el sueño. Y lo peor es que me empiezo como a encabronar con la huea y menos sueño tengo –
-Oye y ¿porque mejor no te acostai así bien tarde y con caleta e sueño? A lo mejor e onde te acostai muy temprano y sin cansancio. Así como si el cuerpo no necesitara dormir y huea-
-Y al otro dia cagao e sueño- Me miro sarcástico – tai hueon –Me lanzo la parte posterior de la palma a mi brazo derecho, bajo el hombro – Adema, he hecho caleta e hueas pa´ que se me pase a huea, pero como que no pasa na. El otro dia hice flexiones antes de acostarme, pero no paso na. Lo único que logre fue andar too adolorio al otro dia –
-Y no ahí probao con leer algo, ver alguna película de las largas y fomes, jugar alguna huea, nose po´, hacer una huea hasta tarde y que te quedí dormío de repente.-
-Si intente esa huea hueon, pero no resulto. Si tengo un juego culiao re enviciante, de dispararle a unos cubos culiaos y huea, pero tampoco pasaba na. Un dia hasta me amanecí jugando la huea-
-Y que jue… oooh- De un chispazo repentino y alarmante la luz se extinguió. El silencio arrastro bajo sus pies a la atronadora música que antes llenaba el espacio. El ambiente se volvió hostil – Puta la huea…-
-¿Tení velas en algún lao hueon? – Me pregunto –Paree que en el velaor de la pieza hay.- Le devolví -Anda a buscarte alguna entonces po´-
Saberse el camino de memoria, esa era la clave. Levantarse y girar en 45 grados a la izquierda, caminar unos cuantos pasos hasta encontrar con las manos el dintel de la puerta. Entrar en aquel pasillo y virar a la derecha. Caminar con aso firme y una mano alzada frente al cuerpo hasta que esta sienta la madera de ala puerta que permite la entrada a la habitación. Deslizar dicha mano hacia el extremo derecho de la puerta y buscar la manilla. Girar esta y empujar la puerta. Avanzar semi agachado, con ambas mano tanteando el aire por protección contra algún mueble que este por ahí. Buscar con las manos la cama (Una superficie suave y blanda) y desde esa posición avanzar hacia su cabecera. Una vez ahí, el velador estaría a la izquierda, un poco más abajo que la altura de los almohadones. Buscarlo en el aire, y una vez encontrado, seguir sus texturas hasta dar con su caída y buscar en su precipicio la manija que se sostiene frente al cajón que se desliza, dentro del cual se encuentran dos velas, una a medio quemar, otra casi nueva. Lo que sigua a eso estaría ya iluminado y no se necesitara la memoria.
La luz avanzo por le pasillo, dejándose esparcir lentamente por el cuarto. Poco a poco comenzaba a ver donde estaba su vaso, la cajetilla de cigarros, y su celular. Este último había sido su fructiferito objetivo desde que su amigo había dejado aquella estancia en busca de la preciada luz que ahora venia en su ayuda. Se abalanzo sobre el teléfono, levantándolo con ambas manos desde la mesita sobre la cual descansaba. Miro entonces su pantalla, y su desilusión fue inminente.
-Déjame adivinar – Le dije al entrar al living – No hay señal-
-Esta gente de mierda – Me decía sin importarle la ironía que provocaba –Apenas pasa algo llaman a medio mundo.-
-¿Acaso no ibaí a hacer la misma huea que ellos?-Le dije, mirando su cara de niño que sabe que tiene razón los otros pero que aun asi quiere seguir discutiendo
-Sí, o sea no po´. Yo iba a llamar a alguien pa saber que huea había pasao-
-Y esa persona trabaja en la compañía eléctrica y, ¡ah!, resulta que también es tu novia, jajajajaja –
-Sí, pero…- Ante mi risa se mostro falsamente enojado. –Ándate a la cresta, culiao-
-jajaja pero igual seguí siendo un hueón mas del montón noma, jajajajajaja-
Cuando deje de reírme, me miro con cara de “cambiemos el tema y me pregunto “Oye pero ¿Qué huea habrá pasado? – Algo maomeno feo po´, sino no se habrían caído toas las hueas. Te apuesto a que si buscai alguna radio con tu celu, no vai a encontrar niuna, ni las satelitales.- “ojala me equivoque” pensé, y lo bueno es que asi fue. Lo malo es que lo que escuchamos, no nos gusto a ninguno de los dos.
***
La puerta se abrió, y mi amigo fue arrojado al centro de la habitación por dos tipos. No pude verlos, había una luz potente que venía de afuera y solo vi sombras. Cuando cerraron nuevamente la puerta, me acerque precariamente a mi compañero, esperando que estuviera, por lo menos, consiente.
-Raül, viejo, ¿tai bien?- El abrió sus ojos y me miro con un dolor profundo
-Estoy – Dijo muy débilmente –Lo mejor… que puedo estar- Una risa triste se me escapo por entre los dientes hasta mis labios
-Lo único que espero viejo es que lo hayai hecho hueon, sino naa de lo que pasamos habría valio la pena-
-No te preocupi hueon- Me dijo muy arrastrada y doloridamente – Dile… a ese culiao… que t atoo listo pa… pa su huea-
-Viejo mejor duérmete un rato, no hay nada más que preocuparse-
EL silencio llego por un momento pero luego se quebró, muy silenciosamente, pero de una fomra estremecedora
-Es verde y vuela por todos lados-
-Super lechuga-Le respondí, casi quebrándome en llanto. Esa no era la respuesta. Y lo que él dijo no era una pregunta.
- Treintaicinco- Susuroo –Oye no…- - Treint…- -te escu…- -aicin…- - cho- -co… treintaiuno… cincuentaicuatro… doce… veinticuatro… cuarenta… i… cinco… cuarenta... i…-

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